miércoles, 3 de marzo de 2021

Taxonomía de Bloom

 En 1956 un grupo de pedagogos encabezado por Benjamin Bloom publicó un trabajo al que denominaron “Taxonomía de objetivos educacionales”, en el cual se estableció una jerarquía de conocimientos que cualquier alumno pudiera lograr en las distintas materias o asignaturas. Dicha taxonomía establece seis niveles con una gradualidad creciente. Cada nivel requiere que el alumno haya alcanzado los niveles anteriores. El equipo de Benjamin Bloom jerarquizaba el ámbito congnitivo de la siguiente forma: Conocimiento, comprensión, aplicación, análisis, síntesis y evaluación.  Aquí podemos verla en una imagen:

Taxonomía de Bloom
Taxonomía de Bloom

Con el transcurrir del tiempo, la taxonomía ha sido objeto de revisiones, entre ellas es preciso señalar la realizada en el año 2001 por parte de Lorin Anderson y David R. Krathwohl antiguos alumnos del propio Bloom para mejorarla y adaptarla a los nuevos tiempos. Sustituyeron los sustantivos por verbos y quedó de la siguiente manera:

Taxonomía de Bloom revisada
Taxonomía de Bloom revisada por Anderson y Krathwohl (2001)

¿PARA QUÉ SIRVE LA TAXONOMÍA DE BLOOM?

A continuación te presentamos tres situaciones en las que la taxonomía de Bloom te puede ser de gran utilidad.

  • La taxonomía de Bloom es útil para redactar objetivos de aprendizaje: un objetivo de aprendizaje es una afirmación que expresa de manera clara lo que el alumno debe demostrar al terminar una etapa o periodo de aprendizaje. Esto como consecuencia de ciertas actividades didácticas, dichas afirmaciones deben ser observables, medibles y evaluables, para redactarlos los docentes pueden apoyarse con los verbos de la taxonomía de Bloom.

¿Cómo redactar objetivos de aprendizaje?

  1. Escribe un verbo en presente subjuntivo (puedes guiarte con la tabla de verbos de la taxonomía de Bloom).
  2. Redacta la acción, ésta debe ir en concordancia con el tema o contenido que vayas a ver en clase.
  3. Indica través de qué, cómo o mediante qué van a realizar la acción.
  4. Finalmente incluye la finalidad o lo que esperas con todo lo anterior.
Ejemplo de redacción de un objetivo de aprendizaje
  • La taxonomía de  Bloom sirve al momento de redactar y diseñar las actividades en una secuencia didáctica: Cuando los docentes planifican, es recomendable que tengan en cuenta los niveles y verbos de la taxonomía de Bloom, asimismo mediante las actividades que diseñen, deben procurar que haya una gradualidad ascendente para que los alumnos avancen de nivel hasta conseguir llegar a los más altos.

¿Cómo redactar correctamente las actividades de aprendizaje en una secuencia didáctica?

  1. Verbo en infinitivo (Qué)
  2. Objeto de conocimiento (Cómo)
  3. Complemento (Con qué)
  4. Condición (Para qué)
Ejemplo de cómo redactar correctamente las actividades de aprendizaje
  • La taxonomía de Bloom es de gran utilidad para diseñar los  indicadores en los instrumentos de evaluación: Al momento de elegir un instrumento de evaluación suele seguirle la tarea de redactar los indicadores. Para su redacción pueden seguirse los siguientes pasos:

1. Iniciar con un verbo operativo, que sea observable, cuantificable y ejecutable, se sugiere utilizar verbos de la taxonomía de Benjamin Bloom.

Ejemplos de verbos útiles para diseñar indicadores en un instrumento de evaluación: analiza, desarrolla, demuestra, evalúa, construye, defiende, ejerce, sustenta, fundamenta, debate, define, aporta.

2.- Definir el contenido, tema, materia, aspecto sobre el cual se desarrolla la acción del verbo. Ejemplos: las obras teatrales, las figuras geométricas etc;

3.- Definir la calidad o nivel de exigencia en que ese verbo operativo debe ser ejecutado. Ejemplos: con claridad y fluidez, adecuadamente, pertinentemente, con precisión, con dominio, con argumentos, etc;

4.- Describir el contexto en el que se espera la acción, ya sea expresión de conceptos, procedimientos o actitudes. Ejemplos: frente al grupo, en equipo, en colaboración, en el patio escolar, frente a una audiencia, en casa, etc;

5.- Los indicadores deben ir en concordancia con los objetivos de aprendizaje o los aprendizajes esperados.

Ejemplo del diseño de un indicador para un instrumento de evaluación

jueves, 4 de febrero de 2021

¿Cómo diseñar una secuencia didáctica?

Uno de los aspectos fundamentales que un docente debe manejar en la práctica diaria es el diseño de secuencias didácticas que favorezcan el aprendizaje de los alumnos. Esta parte del quehacer docente requiere que se tomen en consideración tres elementos esenciales: las características de los alumnos, el contexto en el cuál se desarrolla la práctica y el plan de estudios vigente.

Entrando en materia, es importante que definamos lo que es una secuencia didáctica, Laura Frade la define así: “Es la serie de actividades que, articuladas entre sí en una situación didáctica, desarrollan la competencia del estudiante. Se caracterizan porque tienen un principio y un fin, son antecedentes con consecuentes” (Frade 2008).

Por su parte Sergio Tobón la señala como un “…conjunto articulado de actividades de aprendizaje y evaluación que con la mediación de un docente, buscan el logro de determinadas metas educativas, considerando una serie de recursos”. (Tobón, et. al. 2010).

ESTRUCTURA DE UNA SECUENCIA DIDÁCTICA

La elaboración de una secuencia didáctica debe concebirse como un proceso de planeación dinámica, donde todos los factores de la planeación se afectan entre sí. Su punto de inicio es la selección de un contenido del plan de estudios con el que se esté trabajando y la determinación de una intención de aprendizaje de ese contenido, ya sea ésta intención expresada en términos de objetivos, finalidades o propósitos.

La secuencia didáctica puede dividirse en fases, cada una de las cuales cumple funciones distintas en el proceso de enseñanza-aprendizaje y, por consiguiente, tiene características diferentes.  Son diversos los autores que comparten esta idea de proceso y de fases. Éstas son cíclicas ya que una vez preparado, impartido y evaluado un curso, una unidad didáctica o una clase, se planifica otra nueva que debe tener en cuenta el que se ha terminado.  

Las fases o momentos de una secuencia didáctica son, como todos sabemos, inicio, desarrollo y cierre.  Aquí te mostramos una tabla con los momentos, finalidades y la evaluación en una secuencia didáctica, la cuál te servirá como estructura guía para diseñar una propia:

inicio desarrollo y cierre de una clase
Estructura de una secuencia didáctica

FINALIDADES EN LA FASE DE INICIO

Aquí se busca centrar a los alumnos en el tema, esto puede ser mediante alguna técnica de animación. Posteriormente, es importante darle a conocer a los alumnos  el propósito del curso, proyecto, clase o lección. Otras finalidades del momento de inicio son el motivar a los estudiantes, dar a conocer los criterios de evaluación y, algo de suma importancia, dar una visión preliminar del tema para así rescatar los conocimientos previos que tienen de éste.

FINALIDADES EN LA FASE DE DESARROLLO

En esta fase los alumnos procesan la información, esto puede ser mediante material que hayan investigado o que haya sido provisto por el docente. De igual manera el docente pone en juego estrategias de enseñanza y promueve en los alumnos estrategias de aprendizaje (en entradas anteriores de este blog puedes saber más sobre las estrategias de enseñanza y aprendizaje ). Otras finalidades son el focalizar la atención y practicar ejercicios relacionados con el tema o contenido.

FINALIDADES EN LA FASE DE CIERRE

Revisar y resumir el tema o lección; transferir el aprendizaje, es decir relacionar los nuevos contenidos con las experiencias y conocimientos que tiene almacenados previamente en la memoria. Otras finalidades de ésta fase son demostrar lo aprendido así como realizar una retroalimentación para identificar avances y áreas de oportunidad.

Es oportuno señalar que la evaluación se realiza en los tres momentos o fases de una secuencia didáctica, ya que ésta debe ser permanente, para así poder recolectar información que nos permita realizar los ajustes pertinentes y dar un acompañamiento oportuno a los estudiantes.

En el inicio la evaluación es diagnóstica ya que nos permite conocer en qué grado se domina determinado aprendizaje antes de iniciar el trabajo con él.

En el desarrollo es formativa ya que nos orienta, a partir de los avances y las dificultades de los estudiantes durante el proceso de aprendizaje, sobre las decisiones que debemos tomar  y los ajustes necesarios que debemos realizar con el fin de alcanzar las metas de aprendizaje.

En el cierre es final o sumativa: Si es final se busca valorar la información recabada durante el inicio y en el desarrollo del proceso, para vincularla con la que arrojan los resultados del cierre, con el propósito de identificar en qué medida se cumplieron las metas establecidas al inicio. Y si es sumativa es para signar un valor numérico o alfanúmerico (calificación).

domingo, 22 de noviembre de 2020

TÉCNICAS Y ESTRATEGIAS PARA RECUPERAR Y MOVILIZAR LOS CONOCIMIENTOS PREVIOS

 


1.Actividad focal introductoria

Ejemplo: Un ejemplo de actividad focal introductoria para plantearse antes de tratar el tema de materiales conductores o aislantes consiste en envolver un trozo de hielo en papel aluminio y otro en un pedazo de tela gruesa (juzgado por ellos mismos como tela 11 caliente”) y animar a los aprendices a predecir cuál de ellos se derretirá primero y por qué creen que será así. Otro ejemplo, al estudiar el tema de flotación de cuerpos, consiste en utilizar distintos materiales con diferente densidad que propongan una experiencia” contraintuitiva” y pedir que predigan cuáles se hundirán y cuáles no, y que expongan sus hipótesis sobre las variables involucradas en la flotación de los cuerpos.

2. Discusión guiada

Ejemplo/ guía de aplicación:

-Tenga claros los objetivos de la discusión, así como hacia dónde quiere conducirla: activar y favorecer la compartición de conocimientos previos pertinentes que sirvan al aprendizaje de los nuevos contenidos.

-Inicie la discusión introduciendo de manera general la temática central del nuevo contenido de aprendizaje solicitando la participación de los alumnos sobre lo que saben de ésta. Anime a participar a una buena cantidad de alumnos, de manera que los otros escuchen y se involucren activamente.

– En la discusión, elabore preguntas abiertas que requieran más que una respuesta afirmativa o negativa. Dé tiempo para que los alumnos respondan.

– Participe en la discusión y modele la forma de hacer preguntas y dar respuestas.

-Maneje la discusión como un diálogo informal en un clima de respeto y apertura. Anime a que los alumnos también hagan preguntas sobre las respuestas escuchadas de sus compañeros.

-No deje que la discusión se demore demasiado ni que se disperse; la discusión debe ser breve, bien dirigida (sin que parezca que lo está haciendo) y participativa.

– La información previa pertinente que interesa activar y compartir, si se desea, puede anotarse en el pizarrón a la vista de los alumnos.

– Dé un cierre a la discusión resumiendo lo esencial; anime a los alumnos a que participen en el resumen y que hagan comentarios finales.

3. Actividad generadora de información previa

Ejempo/Guía de aplicación:

-Introduzca la temática de interés central.

-Pida a los alumnos que, sobre dicha temática, anoten todas o un número determinado de ideas (por ejemplo, 5 o 10) que conozcan en relación con ella. Los alumnos pueden participar en esta tarea de forma individual, en pequeños equipos o con el grupo completo. Incluso si los alumnos ya saben elaborar mapas conceptuales o algún tipo de representación gráfica conocida, se les solicita que elaboren uno con las ideas de la lista (especialmente cuando se realiza de forma individual o en grupos pequeños). Marque un tiempo limitado para la realización de la tarea.

-Pida a cada alumno o al grupo que lea sus listas (que escriba sus mapas, según sea el caso) de ideas o conceptos relacionados ante el grupo total, y anótelas en el pizarrón.

– Discuta la información recabada. Destaque la información más pertinente a la temática central y señale la información errónea (hay que poner atención aquí en las llamadas misconceptions o concepciones alternativas que los alumnos poseen) (Pozo, 1994).

-Recupere las ideas y origine una breve discusión; procure que vayan relacionadas con la información nueva por aprender (aquí puede ser útil un mapa conceptual construido por el docente). Puede terminar la actividad con el señalamiento del objetivo del episodio instruccional a seguir o animar a los alumnos a descubrirlo con su ayuda.

4. Objetivos o intenciones (enunciados que describen con claridad las actividades de aprendizaje y los efectos que se pretenden conseguir en el aprendizaje de los alumnos al finalizar una experiencia, sesión, episodio o ciclo escolar).

Ejemplo/Guía de aplicación:

-Cerciórese de que son formulados con claridad, señalando la actividad, los contenidos y! o los criterios de evaluación (enfatice cada uno de ellos según 10 que intente conseguir en los alumnos). Use un vocabulario apropiado para los aprendices y pida que éstos den su interpretación para verificar si es o no la correcta.

-Anime a los alumnos a aproximarse a los objetivos antes de iniciar cualquier actividad de enseñanza o de aprendizaje.

– Puede discutir el planteamiento (el porqué y para qué) o la formulación de los objetivos con sus alumnos, siempre que existan las condiciones para hacerlo.

– Cuando se trata de una clase, el objetivo puede ser enunciado verbalmente o presentarse en forma escrita. Esta última es más plausible que la primera, además es recomendable mantener presente el objetivo (en particular con los aprendices menos maduros) a lo largo de las actividades realizadas en clase.

-No enuncie demasiados objetivos, porque los alumnos pueden extraviarse o desear evitarlos antes que aproximarse a ellos. Es mejor uno o dos objetivos bien formulados sobre los aspectos cruciales de la situación de enseñanza (la generalidad de su formulación dependerá del tiempo instruccional que abarque), para que realmente orienten sus expectativas y los procesos cognitivos involucrados en el aprendizaje.

5. Analogías

Ejemplo: Los alumnos seleccionan un objeto próximo a él, un elemento de la naturaleza y un nombre abstracto que simbolice para ellos la tecnología. Posteriormente deben justificar sus elecciones.

6. Lluvia de ideas

Ejemplo: Los alumnos escriben en una hoja lo que saben respecto al crecimiento de la población mundial y después participan en la discusión de ideas dirigida por el profesor para reconocer y comparar con las de los compañeros.

7. Observación (usando lista de control)

Ejemplo: El alumno actúa en una situación específica, como leer silenciosamente durante 10 minutos, mientras el profesor registra, en una lista de control, aspectos de su comportamiento: se concentra con facilidad, consulta el diccionario, se detiene ante palabras complejas al leer, etc.

8. Mapa conceptual

Ejemplo: El alumno elabora un mapa conceptual del sistema nervioso: estructura, funciones, componentes principales.

9. Ruleta preguntona

Ejemplo: Los alumnos forman dos círculos uno interno y otro externo con la misma cantidad. Los estudiantes del círculo exterior miran hacia dentro, y las del interior hacia fuera, empiezan a girar los círculos en sentido contrario, y a una palmada del docente  se detienen, los alumnos que aparecen juntos se responderán uno a otro los cuestionamientos que realice el maestro. Al terminar la ronda de preguntas  se socializan las respuestas obtenidas.

10. Bingo

Ejemplo: Los estudiantes toman una hoja con preguntas (previamente diseñadas por el docente)  acerca de ideas previas que puedan tener sobre el tema que se va a trabajar. Entrevistan a diferentes compañeros empleando las preguntas de la hoja.  Quienes vayan terminando primero gritarán ¡bingo!

 Posteriormente los alumnos se reúnen en equipos, comparten la información recuperada y se retroalimentan. Un integrante de cada equipo comenta al resto de los compañeros las ideas más importantes que hayan recuperado.

CONCLUSIONES

Es importante siempre al inicio de una secuencia didáctica o al comenzar a trabajar un tema nuevo, el rescatar los conocimientos previos, ya que ello proveerá al docente de información valiosa para poder realizar adecuaciones o reforzar el diseño de sus actividades. Así mismo, es parte del fomento del aprendizaje significativo.

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Me gustaría cerrar con una frase de David Ausubel que sintetiza de manera elocuente lo propuesto en este artículo: “Si tuviese que reducir toda la psicología educativa a un sólo principio, enunciaría éste: el factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe. Averígüese esto y enséñese consecuentemente” (Ausubel, 1986).

¡Espero que la información te haya sido de utilidad!

Link de descarga gratuita: https://1drv.ms/w/s!AmvKaTCUGwAzhQDuyszWPquhqA3i

Referencias: Díaz Barriga Frida, Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Trillas (1997), México.

martes, 27 de octubre de 2020

Diferencias entre educación a distancia, virtual y en línea

 

EDUCACIÓN A DISTANCIA

En esta modalidad los alumnos tiene control sobre el tiempo, espacio y ritmo del aprendizaje, no es necesaria una conexión a internet. Los materiales a utilizar pueden ser físicos, por ejemplo cuadernillos y libros, o multimedia mediante memorias USB o CD. Dicho material puede ser entregado de manera presencial, por correspondencia o correo electrónico si hay la posibilidad. El acompañamiento y la retroalimentación entre el profesor y el alumno se lleva a cabo por teléfono mediante llamadas o mensajes de texto.

 En algunos sistemas educativos, esta modalidad se apoya en la radio y la televisión para llegar a contextos en los que no es posible una conexión telefónica.

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EDUCACIÓN VIRTUAL

En la modalidad virtual sí es necesaria una conexión a internet, ya que el contacto con el profesor es mediante una plataforma multimedia en la que los alumnos pueden revisar y descargar diversos  materiales como documentos, presentaciones en diapositivas o videos. Una de las principales características de la educación virtual es que no es necesario que los docentes y los estudiantes coincidan en el horario, en otras palabras es asincrónica.

Normalmente las plataformas que se emplean en esta modalidad cuentan con un foro para que los alumnos puedan expresar dudas o inquietudes, de igual forma el profesor al asignar las actividades establece una fecha límite para la entrega. Al revisarlas y evaluarlas incluye una retroalimentación a los estudiantes, quienes posteriormente pueden consultarla para verificar sus avances y áreas de oportunidad.

EDUCACIÓN EN LÍNEA O CLASES ONLINE

Tiene todas las ventajas de la modalidad virtual pero con una característica extra: es sincrónica, es decir el profesor y los alumnos coinciden en el horario. Para ello se emplean plataformas que permiten el uso de videollamadas, por lo que las clases son en vivo y se pueden implementar diversas técnicas de enseñanza como debates o foros, además la resolución de dudas y la retroalimentación es en tiempo real.

Otro aspecto positivo es que las plataformas que se emplean permiten grabar las videoclases y archivar los materiales de estudio para que, en caso de que algún estudiante no haya podido tomar la clase, la pueda consultar posteriormente.

Diferencias de las clases a distancia, clases virtuales y clases en línea

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CONCLUSIONES

Como podemos observar existen algunas características que estas modalidades comparten, pero también se aprecian diferencias claras entre ellas. A su vez, es claro que cada una presenta ventajas y desventajas, por lo que queda a consideración del colectivo de cada escuela, cuál de ellas se ajusta mejor a las características y necesidades de su contexto

domingo, 25 de octubre de 2020

12 errores que se debe evitar al desarrollar una actividad docente

 

ERRORES QUE DEBES EVITAR AL DAR UNA CLASE

12 errores que todo docente debe evitar al dar una clase

1. HACER DE LA CLASE UN MONÓLOGO

Los tiempos en que el proceso de enseñanza-aprendizaje se limitaba a sentarse a escuchar al profesor dictar la clase sin hacer el mínimo ruido han quedado atrás, ahora es necesario que los estudiantes asuman un papel activo en el proceso a través del diálogo y la interacción con los compañeros y el profesor.

2. NO ESCUCHAR A LOS ALUMNOS

Al  planear una clase, además de tomar en consideración los programas de estudio y el contexto, es necesario tener en cuenta a los alumnos, sobre todo sus características así como sus intereses. Para poder tener en claro lo anterior es necesario escucharlos y conocerlos, esto favorece el establecimiento de un ambiente propicio para el  aprendizaje.

3. EVITAR EL CONTACTO VISUAL

Este es un elemento clave al momento de dar una clase, y uno de los que más dificultades representa para los docentes desarrollar, sobre todo en aquellos que se inician en la profesión. Independientemente del nivel en que se labore, la mirada es una señal no verbal con la que se comunica empatía y seguridad. Cuando se evita el contacto visual con los alumnos ellos perciben duda e incomodidad, por lo que se produce un distanciamiento con el grupo, e incluso puede redundar en indisciplina.

 4. INCUMPLIR  LO QUE SE PROMETE

Una de los aspectos que más resta credibilidad  y afectan la imagen a los profesores es el no cumplir lo que se promete, se debe ser muy cuidadoso al fijar por ejemplo una fecha de entrega para una tarea, no hay nada más decepcionante para un estudiante  que pasar toda la noche haciendo un trabajo que termina por no ser revisado.

Esto también va también en relación con las reglas que se establecen desde el inicio con el grupo, se debe ser cauteloso al elaborarlas y evitar incluir aquellas que de antemano se sabe que no podrán ser cumplidas.

5. DEJAR CRECER LOS CONFLICTOS

Cualquier conflicto entre los alumnos o de estos con el profesor debe atenderse de inmediato; en muchas ocasiones los docentes minimizan las situaciones y cuando se quieren solucionar el problema ya es demasiado grande y hay que acudir a otras instancias. Por ello es recomendable que si se presenta algún problema se atienda desde que se origina.

6. EMPLEAR COMO MATERIALES ÚNICAMENTE  LIBROS DE TEXTO Y COPIAS

Los materiales didácticos a utilizar deben ser variados, respondiendo a las características de los alumnos y al contexto, así mismo deben favorecer el aprendizaje significativo. Además de materiales impresos pueden emplearse materiales audiovisuales, informáticos, así como aprovechar lo que ofrece el propio contexto escolar.

7. UTILIZAR SOLO EXÁMENES ESCRITOS PARA EVALUAR

Los exámenes escritos son un buen instrumento de evaluación, pero no son los únicos, existen una gran variedad de ellos que se pueden implementar para valorar el  nivel de logro de los aprendizajes. Emplear diversos instrumentos y maneras de evaluar favorece también la motivación en los estudiantes ya que muchos de ellos se bloquean al hacer una prueba escrita, pero son muy buenos para responder de manera oral.

8. EVIDENCIAR LOS ERRORES DE LOS ALUMNOS

Esto afecta la autoestima y la confianza de los estudiantes provocando en ellos temor de participar. Por ello es importante fomentar un clima de confianza en la clase, así como tener tacto pedagógico para tratar este tipo de situaciones.

9. USAR EL MIEDO O LA AMENAZA PARA MANTENER LA DISCIPLINA

Controlar a un grupo a través del miedo no es lo ideal, la disciplina implica poner en juego estrategias  que permitan a los estudiantes autorregularse para aprender y para convivir. Por ello es importante propiciar un ambiente de aprendizaje seguro, cordial, acogedor, colaborativo y estimulante, en el que cada niño o joven sea valorado y se sienta seguro y libre.

10. PONER A LOS ALUMNOS SOLO A COPIAR Y RESPONDER CUESTIONARIOS

Es necesario implementar estrategias y técnicas de enseñanza variadas que promuevan un aprendizaje realmente significativo. El copiado y los cuestionarios llegan a ser tediosos y poco motivantes para los estudiantes, por ello es preciso plantear actividades retadoras que favorezcan en ellos el desarrollo de competencias.

Algunos ejemplos de estrategias que favorecen un aprendizaje significativo son: mapas conceptuales, mapas mentales, cuadros sinópticos, líneas del tiempo, ilustraciones, aprendizaje basado en problemas y aprendizaje basado en proyectos, entre otros.

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11. UTILIZAR COMO ESPACIO PARA LA ENSEÑANZA SOLAMENTE EL AULA

Así como las estrategias deben de ser variadas, es necesario aprovechar los distintos espacios que nos ofrezca el contexto para  promover una enseñanza amena y dinámica, no debemos cerrarnos únicamente al salón de clase. Podemos plantear actividades en las que se utilicen algunas áreas de la escuela, y si lo permite la situación y el contexto, también de los alrededores de la institución.

12. NO CONTINUAR APRENDIENDO

El mundo cambia de manera constante, y como docentes no debemos de permanecer estancados, continuamente surgen nuevas ideas, investigaciones, estrategias y recursos, por lo que es preciso que estemos al día. Es recomendable  prepararnos constantemente, en la actualidad existen variadas ofertas de cursos presenciales y en línea por lo que es fundamental identificar nuestras áreas de oportunidad para poder perfeccionar nuestra práctica.

CONCLUSIONES

Todos hemos cometido algunos de estos u otros errores, pero lo importante es aprender de ellos, así como reflexionar constantemente acerca de nuestra práctica. La profesión docente implica mucha responsabilidad, por ello es preciso asumir una postura abierta a nuevas ideas que nos ayuden a mejorar

¡Espero que la información te sea de utilidad